UN SISTEMA DE CONTROL A MEDIDA Nota publicada en "Mundo Gas".
Nivel Electrónica
participó de la exposición Transporte 2005, en el Centro Costa
Salguero del 20 al 23 de abril, en donde presentó la nueva tecnología
en tacógrafos y protectores de motor.
Con este nuevo desafío, la firma cambió radicalmente la filosofía de
trabajo con la que encara los desarrollos. “Antes, como la mayoría de
los fabricantes de equipos de control, siempre se resaltaban las
partes que impiden hacer determinadas cosas o evitan que los
dependientes o choferes hagan ciertas otras cosas”, explica el titular
de la compañía, Carlos Rubén Almada. Y agrega: “Hoy no coincidimos con
la competencia”.
La nueva filosofía de trabajo
Nivel Electrónica fue creada en 1976, y la experiencia en el
mercado le permitió llegar a la conclusión de que no se puede impedir
ni evitar nada.
“La máquina de impedir no existe -dice Almada-, porque la
inviolabilidad no existe; todo es violable. Un producto, a la larga o
a la corta va a terminar en desuso, y un equipamiento es infinitamente
costoso porque es infinitamente violable. Y acá viene el cambio”.
Entonces, lo que Almada denomina “máquina de impedir” fue
reemplazado por la filosofía de la “máquina de enterarse”. La teoría
se basa en que lo que no se puede impedir es lo que se quiere saber;
“entonces pongo un registrador de eventos que me permita saber con
certeza qué pasó”, resume.
Los productos
Al hablar de tacógrafos y protectores de motores, se puede
establecer una diferencia básica: “mientras uno le apunta al chofer,
el otro hace lo propio con el motor”.
El tacógrafo, permite saber qué, quién, cómo, cuándo y dónde;
y de esta manera se puede sancionar o, al menos, evitar que las cosas
sucedan ulteriormente.
Un controlador puede ser útil para una cantidad reducida de
vehículos. Al controlar una flota, ya no es conveniente tener un
registro individual de cada unidad. El trabajo de examinar cada
controlador demanda mucho tiempo y la información individual, en algún
momento, deberá cruzarse.
“No tiene ningún sentido cargar toda la tecnología en cada
unidad controladora individual, manteniendo toda la información
dispersa en cada una de ellas”, sostiene Almada.
Entonces, si son más de cinco vehículos conviene centralizar
la información, abaratando el costo de los controladores sin hacerlos
tan sofisticado, poniéndole los sensores pero en vez de procesar la
información en el mismo controlador, se la almacena -encriptada por
seguridad- y se descarga vía aérea o por cable a una central de
procesamiento donde Sí se carga toda la tecnología.
Todos los beneficios al
empresario
De esta manera, explica el titular de la firma, “se
abarata el sistema y toda la información queda concentrada, pudiendo
evaluar chofer por chofer, independientemente de qué vehículo haya
manejado”.
Almada resume al centralizado de toda la información, con un software
inteligente e interactivo, como la solución definitiva para el
problema de los accidentes, no sólo a nivel empresarial sino que
permite al Estado tomar también cartas en el asunto y hasta, para el
caso del transporte escolar, se puede habilitar al público la
posibilidad de ver el perfil de manejo del chofer para que cualquier
padre pueda ver cómo conduce el chofer del micro escolar que lleva a
su hijo-“.
“Para el empresario tiene infinidad de beneficios, disminuye
accidentes, costos, etc. explica-. Creo que es muy importante para las
empresas y para la ciudadanía. Es, no sólo viable, sino
imprescindible”.
Actualmente estos productos de Nivel Electrónica se están exportando a
Colombia, Cuba, Perú, Uruguay, Paraguay y Bolivia. “Pese a las muchas
trabas que se presentan en el camino, siempre seguimos creciendo”,
termina Carlos Rubén Almada.
Se le llama
GPS (en realidad es el radioreceptor que forma parte del sistema GPS)
a un equipo que recepciona las señales provenientes de una familia de
24 satélites geoestacionarios, distribuidos en el espacio de tal
manera que, estemos donde estemos sobre la superficie terrestre,
siempre habrá no menos de tres o cuatro de esos satélites "viéndonos".
Estos satélites, sincronizados con un patrón de tiempo atómico, están
siempre emitiendo su posición (coordenadas espaciales) y la hora. En
estas condiciones y en función de aquellas coordenadas, el
radioreceptor, al que comunmente se le asigna el nombre del sistema
(GPS), calcula sus propias coordenadas sobre la superficie terrestre.
¿Cual fué el objetivo
buscado por sus creadores?
El objetivo de su desarrollo fue netamente logístico con orientación
específica a lo bélico. Para esta aplicación cumplía y cumple
satisfactoriamente su objetivo ya que los requerimientos de errores y
tolerancias de uso militar están dentro de sus especificaciones. Pero
para uso civil se debe tener en cuenta que los decimales entregados
por el satélite (regulados por el Dpto. de Estado de los EEUU) no son
los mismos, por lo que su exactitud será siempre mucho menor y, en
casos de guerra, no solo pueden empeorar la señal para uso civil, sino
que hasta la pueden bloquear indefinidamente si fuera necesario. Por
lo que, dado este caso, deberíamos quedar en stand-by hasta su
rehabilitación para continuar usufructuando sus prestaciones (de acá
el carácter de supeditado a disponibilidad).
Es de hacer notar que las velocidades indicadas por el instrumento, ya
sea en uso militar o civil, cuanto mayor es la velocidad alcanzada por
el móvil que contiene al instrumento, mayor será la exactitud en el
cálculo de la misma. Es por esto último que para la aviación civil (y
con más razón la militar) las tolerancias de un radioreceptor de uso
civil y costo razonable son aceptables.
- Mientras que se pueden observar grandes errores para el mismo
radioreceptor en el cálculo de las velocidades en aplicaciones para el
transporte terrestre (en bajas velocidades).
- Debido a su márgen de error en el cálculo de las distintas
posiciones (radio de error de 30 m, en los mejores casos) y como
consecuencia, en la velocidad también;
- Su forma de trabajo es de tipo estadística. Es decir que toma un
paquete de posiciones (mínimamente 45 muestras y típicamente de a una
muestra por segundo).
De este paquete de posiciones calcula una posición promedio (la
central de la superficie abarcada por las muestras) siendo este el
valor que entrega como valedero. Al segundo siguiente descarta las
coordenadas más antiguas y las reemplaza por la nueva adquisición (el
nuevo par obtenido). Con este nuevo dato y descartado el anteriior
calcula el nuevo valor medio y entrega la nueva posición, y así
sucesivamente. Por este motivo en ningún caso se puede certificar la
veracidad de la información en función del tiempo, por que esta
depende de la ubicación relativa del vehículo.
Es Obvio que de esta manera, el cálculo de las velocidades sufrirá el
arrastre de ese error y, por ejemplo, las aceleraciones o
desaceleraciones bruscas se verán muy amortiguadas por este mismo
efecto (en la mayoría de los casos quedarán totalmente enmascaradas).
También, por este mismo motivo, es que cuando se enciende uno de estos
equipos, se debe esperar algunos minutos hasta que se "estabiliza" el
instrumento. Esto es por que se debe esperar a que el equipo tome la
cantidad de muestras suficientes para que su cálculo resulte con la
aproximación esperada (más que esperada, aceptablemente estable).
El hecho de que los diseñadores de sistemas basados en GPS corrijan
por software algunas de estas impresiciones o inestabilidad por
"antiestéticas", no significa que los errores hayan desaparecido y que
ya no existan. Por ejemplo, suele corregirse el bailoteo de la
posición en la presentación cuando el móvil está detenido o en
movimiento ubicando el ícono que lo representa en un punto coherente
de la pantalla, independientemente de si el móvil se encuentra
exactamente en ese lugar o en un radio de 100 metros del mismo.
También se suelen integrar los valores de velocidad (corregir) como
para mostrar una gráfica contínua de vértices amortiguados.
Debido a esta imprecisión en las mediciones es que sus aplicaciones se
ven limitadas si se pretenden visos de realidad.
¿Cuales son sus
limitaciones en nuestra aplicación?
Según las exigencias de la aplicación, además de no perder de vista
los conceptos anteriores, podemos dar por contraindicado: El uso en zonas céntricas de ciudades con
edificios altos. En
estos casos, no solo puede escaparse del mínimo indispensable de 4
satélites para la localización, sino que además, por los rebotes de la
señal satelital en las paredes de esos edificios, la posición
calculada resultará impredecible. El uso en zonas de muchos túneles o en
construcciones techadas.
En ambos casos el radioreceptor perderá la señal satelital por lo que
no estará en condiciones de calcular su posición. El uso con fines de seguridad
ya que, con el solo hecho de tapar con un papel metálico (de
cigarrillos) la antena receptora satelital, es suficiente para que se
pierda la recepción y, en consecuencia, no existirá cálculo de
posición posible. O, con acercar un pequeño imán a la antena, la
recepción y por ende los datos aportados, se tornarán impredecibles.
Si se corta el cable de la antena pasa lo mismo. Abreviando, es un
elemento muy vulnerable para asignarle aplicaciones en seguridad o de
control. El uso como tacógrafo,
es decir para el registro de velocidades relativamente bajas que
requieran cierta credibilidad (menores a 50 km/h). (Sí puede resultar
un buen complemento para el tacógrafo). El uso en posicionamientos
que requieran exactitudes menores a los 30m de radio de error
"reales".
En determinadas horas del dia y lugar,
quedan alineados los satélites respecto del receptor por lo que este
no podrá calcular su posición hasta que se reacomoden los mismos. Este
reacomodamiento puede llevar desde unos pocos minutos hasta media hora
o más según la ubicación geográfica del receptor y hora del día que se
consideren.
Accesibilidad
Como contrapartida y siempre en referencia a aplicaciones civiles de
costo relativamente accesible:
Sí está indicado para usos en logística. Cuando se necesita tener la
ubicación en tiempo real, con aproximaciones tolerables dentro de los
100 m. O cuando se necesita tener en tiempo diferido el recorrido de
un viaje ya concluido. U otras aplicaciones en las que los desvíos
enunciados no representen un factor de rechazo ni se encuentre en un
ambiente conflictivo, expuesto a actos de sabotaje.
Todo lo anterior debe ser tenido en cuenta al asignársele alguna
aplicación a los GPS distinta de sus objetivos originales, por lo
menos hasta que se mejore su performance y/o hasta que se tenga una
provisión de señal permanente garantizada.
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